3 de marzo de 2013

Desde la casa de al lado




Seis meses antes...


Él la observaba desde hacía mucho tiempo y se sabía sus movimientos de memoria; de hecho, podría reproducirlos con los ojos cerrados.

Cuando la puerta se abría por las mañanas, salía detrás de aquel hombre, con la cabeza gacha y las llaves de casa apretadas en el puño izquierdo. Le seguía hasta el coche y, estirando su pálido cuello, sin acercarse mucho, le besaba suavemente en la mejilla... el mismo beso cada día, un beso gastado. Después, con semblante serio y gélida mirada, esperaba a que se alejara y, cuando estaba lo suficientemente lejos, alzaba su brazo derecho, tensando exageradamente los dedos, como si de un momento a otro fuera a tocar el cielo.

Cuando el coche desaparecía de su vista, una tímida sonrisa se dibujaba en su rostro y su mano izquierda comenzaba a juguetear con las llaves, haciéndolas girar entre sus dedos. Abría el buzón, retiraba las cartas mirándolas por encima y volvía a su casa, con paso vivaz, como si se dispusiera a bailar con las estrellas.



Una absurda repetición de gestos que le hacían quererla, aunque fuera desde la casa de al lado.















¡25 seguidores! Sólo puedo decir... ¡¡¡MUCHAS GRACIAS!!!

20 comentarios:

VANE Alive dijo...

Me ha gustado este sueño

África dijo...

Tus historias siempre son de lo más dulce!
Me encantó :)

Saludos! ^^

bixitoluminoso dijo...

Los gestos que son propios de nuestra personalidad, dicen tanto de nosotros...

y al final, muchas veces enamoran sin querer :)

preciosa descripcion!

el arte de sentir dijo...

Me ha parecido increible la representación de gestos. Ha sido muy mágico.
(Alguien al que todo eso le parece necesario)
Un beso

Carlos Vázquez dijo...

Me gusta mucho tu blog, te sigo :)

Gabrielle Dupré dijo...

Y ese de al lado... espero se haya animado a platicarle... a verle a los ojos, a sentirla... hermoso!

Niniel dijo...

Precioso como siempre nena!! ; )
Muaks!

La niña que escribió un sueño dijo...

Niniel: muchas gracias, pequeña :)))
Besitos

MeryC dijo...

Los pequeños gestos que nos hacen especiales.

Un muá(h) y un sugu de limón!

DANI dijo...

Tus sueños enganchan "Niña" y eso es lo que provoca adicción a tus letras.

Gracias a ti por sser preciosa.

Besos encantados

tusojosmisalas dijo...

holas niña...siempre digo q la gente es muy rutinaria... y a veces no sabes q hay alguien q nos observa, y sabe nuestros movimientos...
un abrazo
David.v.

El Tecolote de Twain dijo...

Yo también tuve en algún momento la afición -a quién engaño...Obsesión! XD- de observar diariamente a alguien. Y es que a veces las cosas más absurdas o simples suelen ser las más maravillosas... *-* Me encantó este escrito! <3

Te dejo una almendrita para que la conserves :)

Clau's! :) dijo...

Es un texto increíble, escribes de una manera especial y muy cariñosa.
TE sigo, pasate si quieres, http://cronicascpm.blogspot.com/
un beso

Yemiinis dijo...

Muy bella *.*
cuidatte me pasara mas seguidiito

La Chica Del Caffé

Susurrando secretos dijo...

los pequeños detalles, como esos gestos es lo que da sentido a la vida :)

No intento alcanzar la luna... dijo...

Me encantó, dulce, romántica... Estaba explorando los enlaces de blogs que sigo en busca de nuevas lecturas, y con tu permiso me quedo por acá.

MeryC dijo...

De Drácula voy ya cuando los hombres van a buscar al conde =)

Alguien con miedo. dijo...

Es lo que pasa cuando llegas a enamorarte de alguien, te sabes cada uno de sus detalles, por muy pequeños que quieran ser.
Hasta el lunar que tiene debajo de su oreja izquiera.. :)

Carmay dijo...

Increíble... otra vez!

ChicaGuau dijo...

Me ha encantado :)
¡Un mimito grande, grande!
¿Me sigues?